Adicción a una conducta
Videojuegos
Jugar mucho no es lo mismo que tener un problema. La OMS reconoce el trastorno por videojuegos cuando hay pérdida de control y un deterioro serio de la vida, normalmente durante un año.
Qué es
Los videojuegos son una forma de ocio muy extendida, sobre todo entre los chicos, y la inmensa mayoría de quienes juegan no tiene ningún trastorno. Dedicar muchas horas a un juego, por sí solo, no es una adicción.
La OMS (CIE-11) reconoce el trastorno por videojuegos, en línea o no, cuando se dan tres cosas: falta de control sobre el juego, prioridad creciente del juego frente a otras actividades y seguir jugando, o jugar más, pese a las consecuencias negativas. Tiene que causar un deterioro importante y, normalmente, mantenerse al menos doce meses. El manual DSM-5-TR todavía lo considera en estudio.
Algunos diseños facilitan que cueste parar: recompensas inciertas, rachas, recompensas diarias, clasificaciones y las «cajas de botín», que ofrecen objetos al azar a cambio de dinero real. Una revisión encontró relación entre las cajas de botín y el juego problemático en 12 de 13 publicaciones, aunque sin demostrar que lo causen.
Lo que importa es la función que cumple el juego en la vida de la persona y lo que desplaza: el sueño, los estudios, la familia, las amistades, la comida o la higiene.
Señales de alarma
- No ser capaz de cumplir los límites de tiempo acordados.
- Jugar de madrugada y dormir poco.
- Irritabilidad intensa cuando se interrumpe la partida.
- Dejar de lado la higiene, las comidas o el ejercicio.
- Faltar a clase, suspender o recibir sanciones y seguir jugando igual.
- Perder amistades presenciales.
- Gastos ocultos en compras dentro del juego o en cajas de botín.
Consecuencias
- Salud: sueño alterado (día y noche invertidos), sedentarismo, dolores de cabeza y de cuello, mala alimentación y cambios en el estado de ánimo.
- Familia: discusiones constantes por los límites y menos tiempo de convivencia.
- Estudios y trabajo: problemas de concentración, tareas sin hacer, bajada de notas y absentismo.
- Vida social: las relaciones presenciales se sustituyen por las del juego.
- Economía: micropagos, contenido adicional y cajas de botín que se van sumando.
Los datos
- El 5,2 % de los estudiantes de 14 a 18 años presenta un posible trastorno por videojuegos (8,6 % de los chicos). Es un cribado, no un diagnóstico. (OEDA · Adicciones comportamentales, resumen ejecutivo (Ministerio de Sanidad), 2025)
- En 2023, el 83,1 % de los estudiantes había jugado a videojuegos en el último año: el 96,2 % de los chicos y el 69,7 % de las chicas. (ESTUDES 2023 · Informe sobre adicciones comportamentales (Plan Nacional sobre Drogas, OEDA), 2023)
- En la Comunidad de Madrid, el 6,5 % de los estudiantes de 14 a 18 años presentaba en 2021 un posible juego problemático con videojuegos (10,2 % de los chicos y 3,0 % de las chicas). (ESTUDES 2021 · Jóvenes y consumo en la Comunidad de Madrid, 2021)
Qué puedes hacer hoy
- 1Habla con tu hijo sobre a qué juega y con quién, con interés y sin descalificar lo que le gusta.
- 2Acordad juntos horarios y lugares de juego (por ejemplo, nada de pantallas en el dormitorio por la noche) y cumplidlos también los adultos.
- 3Desactiva o limita los pagos dentro de los juegos.
- 4Si el juego ya está desplazando el sueño, los estudios o la familia, pide orientación: el SAAT de la Comunidad de Madrid atiende a adolescentes de 12 a 17 años y a sus familias, y el centro AdCom da cita directa.
Dónde acudir
Ayuda profesional en Rivas, Arganda y Madrid →
Centros públicos, teléfonos y grupos de ayuda mutua.
¿No sabes por dónde empezar?
La parroquia te orienta →
Te escuchamos y te decimos a dónde acudir. Escribe a acogidadeadicciones@gmail.com.
Fuentes
- OEDA · Adicciones comportamentales, resumen ejecutivo (Ministerio de Sanidad) (2025)
- ESTUDES 2023 · Informe sobre adicciones comportamentales (Plan Nacional sobre Drogas, OEDA) (2023)
- ESTUDES 2021 · Jóvenes y consumo en la Comunidad de Madrid (2021)
- OMS · Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª revisión (CIE-11)
- Socidrogalcohol · Guía clínica de adicciones comportamentales


