Saltar al contenido

¿Peligro para la vida? 112¿Ideas de suicidio? 024Información sobre drogas (Comunidad de Madrid, 24 h): 012

Me preocupa alguien

Cuando alguien a quien quieres tiene un problema con el alcohol, las drogas o el juego, toda la familia lo sufre. Puedes ayudar, puedes protegerte y no tienes que hacerlo a solas.

Foto: Kafziel (original); obra derivada: Pbsouthwood · CC BY-SA 3.0

Lo que sientes es comprensible

Miedo, enfado, culpa, cansancio, vergüenza, esperanza que se rompe y vuelve a empezar… Convivir con la adicción de un hijo, de la pareja, de un padre o de un amigo remueve todo. No eres responsable de su adicción, ni puedes curarla tú solo, pero sí puedes hacer mucho para que el camino hacia la ayuda sea más corto.

Puedes pedir orientación aunque la otra persona todavía no esté preparada para el cambio. Pedir ayuda para ti no es traicionarla.

Cómo hablar

La forma de hablar importa mucho. Estas pautas ayudan a que la conversación abra una puerta en lugar de cerrarla:

  • Busca un momento tranquilo y en el que la persona esté sobria, nunca durante una intoxicación.
  • Habla de hechos concretos que has visto, sin insultos ni etiquetas: «He visto que…», «Me preocupa…».
  • Expresa tu preocupación y tu cariño, no un juicio sobre cómo es.
  • Ofrece algo concreto: «Puedo acompañarte a…».
  • Escucha. No hace falta ganar la conversación.
  • Reconoce y refuerza cada paso positivo, por pequeño que sea.
Dos manos con alianzas forman un corazón recortado contra el cielo azul
Foto: Leon Brocard · CC BY 2.0

Qué conviene evitar

Desde el cariño y el agotamiento es fácil caer en reacciones que no ayudan:

  • Discutir mientras está bajo los efectos del alcohol o de otra sustancia.
  • Amenazar con consecuencias que luego no vas a cumplir.
  • Los sermones, los interrogatorios y las exageraciones.
  • Las etiquetas que definen a la persona por su problema.
  • Vigilar de forma humillante o controlar cada movimiento.

Ayudar sin facilitar

Ayudar no significa controlar, encubrir ni cargar con todas las consecuencias. «No facilitar» quiere decir no poner las cosas fáciles al consumo o al juego:

  • No dar dinero sin control que pueda acabar en consumo o en apuestas.
  • No mentir por la persona en el trabajo ni ante el resto de la familia.
  • No pagar una y otra vez sus deudas sin un plan.
  • No consumir delante de ella.
  • No protegerla de todas las consecuencias naturales de sus actos.
Retirar la ayuda básica o provocar una crisis para que «toque fondo» puede ser peligroso. La comida, el techo, la atención sanitaria y las medidas de reducción de daños no son premios: protegen la vida.

Límites claros, y cumplirlos

Los límites no son castigos: protegen a la familia y le dicen a la persona qué es aceptable y qué no. Funcionan cuando son pocos, claros, se dicen con calma y se cumplen de forma coherente.

Los más importantes suelen referirse al dinero, a la violencia, a la conducción y a la protección de los menores y de las personas vulnerables de la casa. Si es necesario, separa las cuentas y guarda los medicamentos peligrosos.

El modelo CRAFT: la familia como puente hacia el tratamiento

CRAFT es un programa para familias que enseña a entender para qué sirve el consumo en la vida de la persona, a comunicarse mejor, a cuidarse, a reforzar los momentos sin consumo, a retirar con seguridad lo que favorece el consumo y a aprovechar las ocasiones para animar a pedir tratamiento.

Es una opción útil, aunque no una garantía: los resultados varían, y un buen asesoramiento estructurado también puede ayudar. Puedes preguntar por este tipo de apoyo en el centro de tratamiento.

Cuidar al cuidador

Quien acompaña también necesita cuidado. La ansiedad, la tristeza, el insomnio, el miedo y la carga económica son muy frecuentes en las familias. Las guías clínicas recomiendan valorar también las necesidades del familiar y ofrecerle apoyo propio.

Los grupos de familiares son un buen lugar para no sentirse solo. Al-Anon reúne a familiares y amigos de personas con problemas con el alcohol; en la propia Parroquia Santa Mónica se reúne el grupo Al-Anon «VALOR», los domingos de 11:00 a 13:00 (teléfono 91 682 13 82, según su ficha oficial). Existen grupos parecidos para familias afectadas por las drogas (Nar-Anon) y por el juego (Gam-Anon).

Estos grupos complementan, no sustituyen, la ayuda profesional, y su evidencia es más limitada que la de los tratamientos, pero muchas familias encuentran en ellos alivio y compañía.

Cuándo llamar ya

Hay situaciones en las que lo primero es la seguridad:

  • Violencia, sobredosis, convulsiones, pérdida de conciencia o un episodio psicótico: ponte a salvo y llama al 112.
  • Si la persona habla de quitarse la vida o te preocupa que pueda hacerlo: llama al 024 (y al 112 si el peligro es inmediato).
  • Si hay menores en riesgo, protégelos primero.

Qué puedes hacer hoy

  1. 1Llama al 012 Contra las Drogas o al 900 16 15 15 de Fad Juventud para pedir orientación para ti, aunque la otra persona todavía no quiera.
  2. 2Prepara la conversación: elige el momento, apunta dos o tres hechos concretos y piensa qué ayuda vas a ofrecer.
  3. 3Decide un límite importante (por ejemplo, sobre el dinero) y cómo vas a mantenerlo.
  4. 4Busca un apoyo para ti: un grupo de familias, un profesional o una persona de confianza.
  5. 5Si no sabes a dónde acudir, escribe a acogidadeadicciones@gmail.com: la parroquia te orienta.

Dónde acudir

Ayuda profesional en Rivas, Arganda y Madrid →

Centros públicos, teléfonos y grupos de ayuda mutua.

¿No sabes por dónde empezar?

La parroquia te orienta →

Te escuchamos y te decimos a dónde acudir. Escribe a acogidadeadicciones@gmail.com.

Fuentes