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Adicción a una sustancia

Estimulantes (anfetaminas, éxtasis…)

Anfetamina, metanfetamina y éxtasis (MDMA) aceleran el cuerpo y la mente. Son poco frecuentes, pero sus riesgos son serios y la dosis real de una pastilla nunca se conoce.

Foto: Dietmar Rabich · CC BY-SA 4.0

Qué es

La anfetamina y la metanfetamina elevan la dopamina y la noradrenalina en el cerebro: dan energía y confianza, quitan el hambre y el sueño y aceleran el corazón y la tensión arterial. La metanfetamina suele ser más potente y de efecto más largo.

El éxtasis o MDMA añade la liberación de serotonina, con sensación de cercanía y de intensidad en los sentidos. Se consume sobre todo en contextos de fiesta.

Un riesgo propio de estas sustancias es la incertidumbre: los comprimidos pueden llevar mucha más dosis de la esperada o mezclas con otras drogas, y quien los toma no tiene forma de saberlo.

También aparecen en otro contexto: consumirlas «para rendir», para estudiar o trabajar más horas. Para estas adicciones no hay un medicamento aprobado; lo que más ayuda es el tratamiento psicológico, en especial el manejo de contingencias.

Mucho calor corporal, confusión, convulsiones, dolor en el pecho o pérdida de conciencia tras consumir son una urgencia: llama al 112.
La dosis real de un comprimido o de un polvo es imprevisible. Mezclar con alcohol u otras sustancias aumenta el peligro.

Señales de alarma

  • No dormir durante días y perder peso.
  • Apretar o rechinar los dientes (bruxismo).
  • Consumir para estudiar, trabajar o aguantar la fiesta.
  • Ansiedad, irritabilidad o desconfianza.
  • «Bajones» fuertes después del consumo.
  • Dosis cada vez mayores y abandono de obligaciones.

Consecuencias

  • Golpe de calor, deshidratación o una bajada peligrosa del sodio en la sangre (hiponatremia).
  • Arritmias, hipertensión, convulsiones e ictus.
  • Salud mental: ansiedad, depresión y episodios psicóticos.
  • En el consumo inyectado, riesgo de VIH y hepatitis.
  • Familia: cambios bruscos de humor y de horarios que generan conflicto.
  • Estudios y trabajo: el «rendimiento» inicial acaba en agotamiento y bajada del rendimiento.
  • Vida social: el ocio se asocia al consumo y se pierde la red de amistades.

Los datos

Qué puedes hacer hoy

  1. 1Si consumes para rendir más, habla con tu médico de lo que hay detrás: el cansancio, la presión o la ansiedad también se pueden tratar.
  2. 2Pide orientación al 012 Contra las Drogas (confidencial, 24 horas) o al Centro de Tratamiento de Adicciones de Arganda del Rey.
  3. 3No consumas a solas ni mezcles sustancias.
  4. 4Habla con alguien de confianza sobre lo que te pasa.

Dónde acudir

Ayuda profesional en Rivas, Arganda y Madrid →

Centros públicos, teléfonos y grupos de ayuda mutua.

¿No sabes por dónde empezar?

La parroquia te orienta →

Te escuchamos y te decimos a dónde acudir. Escribe a acogidadeadicciones@gmail.com.

Fuentes